Una de las voces más memorables que han pasado por este mundo, sin duda es la de Whitney Houston. Su rango y potencia fueron características que la distinguieron a lo largo de su carrera, y que la colocaron como una de las favoritas del público.

La vida de esta diva estuvo marcada por un increíble éxito, presiones de su época y varias malas decisiones, cosas que la llevaron a situaciones impensables para una artista de su talla.

Existen dos documentales sobre la cantante que nos ponen en el contexto de su realidad, y que arman el rompecabezas para entender un poco más la historia de la intérprete.

El primero de ellos, Whitney, se centra en la persona. Nos cuenta sus orígenes, la preparación vocal que recibió por parte de su madre, nos muestra sus gustos, pasatiempos y cómo lidió con el estrellato y su vida privada.

Aquí, el director Kevin MacDonald nos describe los acontecimientos más importantes a los que se enfrentó la cantante, incluyendo el mundo que la rodeaba.

El segundo documental Whitney, can I be me nos presenta a la artista. El director Nick Broomfield nos deja ver las repercusiones personales derivadas de ser una figura pública y cómo todo fue sumando hasta llegar al trágico final que tuvo la hija de Cissy Houston.

Ambas cintas ponen en perspectiva la responsabilidad tener un talento como el de la protagonista de «El guardaespaldas», y ejemplifican con exactitud lo importante que es para un artista rodearse de las personas correctas, ya que, tanto la carrera como la vida personal del talento dependen de esta decisión.

A siete años de su muerte, Whitney Houston sigue siendo un referente de la cultura popular. Su legado incluye películas, comerciales y un gran número de canciones que se han grabado en la memoria de todo aquel que las ha escuchado.

Puedes encontrar ambos documentales en Netflix.

Imágenes: Sony Music Entertainment, IMDb