Buenaaaaas. Antes que nada, quiero decir que estoy muy feliz de regresar con este proyecto. De verdad no saben las ganas que tenía de continuar con Disco Rayado y hablar de lo que más me gusta: la música.

Una vez expresada mi emoción, procedo a contarles que hace unos días tuve un zoomazo con Leizer Guss, el subdirector de eventos internacionales de OCESA, y nos echamos una plática muy chida sobre lo que ha pasado con los conciertos y todo este relajo que desató el COVID-19.

Empezamos recapitulando un poco los inicios de la pandemia, y de cómo fue escalando todo hasta llegar al último festival de ese entonces… el Vive Latino 2020. Me contó que ya desde el EDC el gobierno empezaba a pedir que se proyectaran mensajes para hacer conciencia del lavado de manos. Recuerdo que en ese momento ya se sabía que el virus se había desatado y que estábamos a la expectativa de que llegara al país.

“La tensión iba creciendo, y una semana antes de VL se sentía más”. Leizer me compartió que durante el periodo de montaje el equipo organizador veía la famosa “mañanera” imaginando que cancelarían el festival. ¿Dónde estaban ustedes en ese momento? ¿Se acuerdan que empezaron a sonar cancelaciones de algunos artistas?

Y es que el rollo de las presentaciones fue de lo más fuerte. Tenemos claro que vamos a festivales de música por ver a las bandas, pero en esta situación ¿qué iba a pasar?… Muchos artistas internacionales se bajaron porque no podían llegar a México y otros no sabían si al venir podrían regresar con facilidad a su país. Tomemos en cuenta que en esas fechas Europa ya estaba cerrado y Estados Unidos ya andaba mal.

Cuenta Leizer que la conversación con Guns N’ Roses fue bastante complicada. Entre que venían y no, hasta que al último minuto se decidieron y se logró hacer la presentación. Hasta la fecha sigue la discusión de si hacer ese evento fue la mejor decisión, y en lo personal creo que sí. Literalmente fue el último festival del mundo, que rayó en el inicio de la pandemia (para nuestro país), pero fue algo que tanto los fans como las personas que trabajaron ahí lo agradecieron bastante.

Luego de unos tragos a nuestras respectivas bebidas, pasamos al tema de las alternativas que estos tiempos nos han dejado en cuanto a presentaciones musicales se refiere. Desde el año pasado se han realizado una gran cantidad de streamings con artistas de todo género, nacionales y extranjeros, y también los auto conciertos se han implementado de a poco en distintas regiones.

Tenía que preguntarle sobre cómo ve él estos formatos y su respuesta fue bastante directa: “la experiencia del streaming está padre, pero no es lo mismo. Nos ha enseñado que extrañamos abrazarnos, ver música y estar ahí”.

Y es que la verdad, están padres todos los esfuerzos, pero nada suple vivir la experiencia de un concierto en vivo. A mi parecer los auto conciertos son lo más cercano a eso, pero aún se quedan lejos, ya que lo que nos encanta es la cercanía y el estar unos encima de otros literalmente viviendo la música. Que sí, es precisamente lo que se trata de evitar en estos momentos, pero… ustedes me entienden.

El promotor también comentó que la competencia de atención que el streaming tiene dentro de las casas es enorme, pues compite contra plataformas como Netflix y el contenido del propio internet. Nosotros como consumidores sabemos que un evento de este tipo ya es algo dadas las circunstancias, pero también sabemos que no es algo que llene ni al artista, ni al fan… ni a nadie.

Platicábamos que el propio formato es un obstáculo, pero que otra de las cosas que aumentaban el grado de complejidad eran los derechos. Y es que según su experiencia, la negociación de estos elementos no ha sido fácil: “Algunas partes creen que deben comercializar ciertos derechos, pero en realidad no lo habían hecho”. Y es que algunas disqueras (qué raro) son las que ponen más trabas a la hora de realizar algún evento de este tipo. Los mismos artistas se han volteado con ellas para decirles que está chido que ellas tengan ciertos derechos pero que ahora hay oportunidades de monetizarlos, cosa que no habían intentado.

A estas alturas, todos sabemos que muchas veces los artistas y sus equipos de trabajo manejan una actitud que generalmente nadie aguanta. No digo que todos, pero estoy seguro que se han topado con alguien así… lo sabemos. Sobre este tema y las condiciones actuales de la industria, Leizer dijo que en general la relación promotor-artista ha sido de más empatía, que todos los artistas se han puesto las pilas y no se ponen locos si se llegan a mover fechas o si surge algún otro detalle, como comúnmente pasa. “Ahorita el mundo se ha hecho aún mas chiquito, y conservar a tus amigos se ha vuelto algo super importante en estas relaciones, pero no sé cuánto va a durar.”

Ya en los últimos minutos de nuestro enlace comenzamos a mirar hacia el futuro de los eventos, y el promotor compartió que él sí cree que viene la mejor época de los conciertos, ya que mucha gente se ha quedado con ganas de disfrutar no solo de la música, también de la compañía.

Sé que muchos (si no es que todos) los que están leyendo esto esperan con ansias el regreso de la música en vivo. Si bien tomará un tiempo y un esfuerzo descomunal, estoy convencido de que encontraremos la manera de conseguirnos una entrada para nuestro evento favorito, y que celebraremos con quien esté a nuestro lado que sobrevivimos a esta chingadera, escuchando a nuestra banda favorita.

“Ya no es cosa de si podremos regresar, ahora es cosa de cuándo podremos hacerlo”

¡Nos vemos en la siguiente!

Imágenes: Arturo Corona, Vive Latino

 

"La música es la banda sonora de la vida" - Dick Clark

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