Ok. Vivimos en una era en la que tenemos la información muy a la mano *cof cof, este blog, cof cof* y si buscamos un poco, podemos hacer prácticamente de todo. En el ámbito musical, la tecnología ha jugado un papel muy importante acercándonos las herramientas para trabajar desde casa, basta con tener un momento de inspiración y desarrollar algo genial en nuestro propio cuarto. Toda la “magia” que se necesita está a nuestro alcance, al igual que la oportunidad de compartirlo con el resto del mundo.

Pero llega un punto en el que un solo soldado no es suficiente… al público le gusta tu propuesta, tu contenido empieza a viralizarse y necesitas generar cada vez más. ¡Buenísimo! ahora vienen directo hacia ti, elementos que requerirán tu atención y que serán vitales para que no pierdas esa inercia que ya conseguiste, que te distraerán de tu actividad artística, mientras los entiendes y empiezas a resolverlos a tu favor.

No, no es para asustarte, pero debes ser consciente que llegará el momento en el que necesites formar un equipo que te ayude a seguir creciendo tu sueño. Como artista, debes tener claras tus metas: ¿llenar los principales venues? ¡claro!, ¿que tu música aparezca en las películas más taquilleras? ¡sin problemas!, ¿obtener prestigiosos premios? ¡los límites los pones tú! Todo depende de tu trabajo y de que sepas sumar fuerzas con quienes pueden ayudarte a conseguirlo.

Formar a tus “avengers” es una tarea que debes tomarte muy en serio. Serán ellos quienes le den ese empuje a tu proyecto, y con quienes eventualmente, compartirás los frutos de tu trabajo. Las buenas relaciones siempre se agradecen, y aún más en el ambiente laboral. Recuerda que tu carrera musical es tu trabajo, y debes estar cómodo con las decisiones que tomes. #NoPressure.

Imagen: Federico de T. Leveroni