Cada canción que un artista comparte con su público es única; trata de un tema en especial y transmite una emoción en particular, logrando conectar con quien la escucha. Las canciones son tan únicas que necesitan algo a nivel digital que pueda identificarlas en cualquier lugar… por eso existe el ISRC.

El International Standard Recording Code es básicamente la huella digital de una grabación de audio o video. Con este elemento se pueden monitorear las ventas y reproducciones de un track en las distintas plataformas. Es importante aclarar que solo se asigna una vez (antes de que el material sea lanzado) y será el mismo toda la vida de la obra.

El código ISRC aparece en los metadatos del archivo, y puede ser asignado por las disqueras, los productores o por los mismos artistas. Su composición está dada de la siguiente manera:

2 dígitos para reconocer al país
3 dígitos para la entidad registrante
2 dígitos para el año de registro
5 dígitos para la seriación de las obras

Para obtenerlo es necesario pedir el código a la organización afiliada a la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) correspondiente en cada país, ya que la serie alfanumérica debe tener elementos distintivos del país de origen de quien registra. En el caso de México, se debe pedir en la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (AMPROFON).

Notas importantes:

  • Las plataformas digitales de venta y streaming no aceptan canciones sin código.
  • La asignación de códigos es completamente gratuita, nadie debe cobrarte por ello.
  • Una nueva versión de una canción requiere de un código distinto.
  • En caso de que se vendan los derechos de una grabación que ya cuente con un código ISRC, el nuevo dueño no debe modificar el código.

En este enlace puedes encontrar los requisitos y el procedimiento que AMPROFON te pide para otorgarte tus códigos ISRC.

¡Feliz registro!

Imagen: Arturo Corona