El domingo 18 de noviembre y después de cinco años, Imagine Dragons se presentó en el escenario del Corona Capital para cerrar la novena edición del festival, ante miles de seguidores que los esperaban ansiosos.

Las cosas se dieron así: después de la participación de MGMT en el escenario principal, pasó poco más de hora y media para que el cuarteto originario de Las Vegas comenzara su show, tiempo suficiente para hacerle la plática a las personas cercanas, unir esfuerzos para llamar la atención de los vendedores de cerveza y empezar a unirse para aguantar el frío que había.

 

Muy cerca de las 11:00 pm las luces se apagaron. Platzman, McKee, Sermon y Reynolds empezaron con todo al interpretar Radioactive, canción de su EP “Continued Sience” y que también apareció en su primer álbum de estudio “Night Visions”. El vocalista agradeció al público el recibimiento que les dieron, y desde el minuto uno se mostró empático con los asistentes, lo que ayudó a que todos se sumergieran en la experiencia que la banda les tenía preparada.

El concierto continuó con It’s Time, una de sus canciones más conocidas y que por supuesto fue muy coreada. A ésta le siguieron Whatever It Takes y Yesterday. Y pues ya estando en México, la idea de un pequeño cover de Cielito Lindo sonó coherente para la banda. Dan hizo gala de su español, aunque en su opinión no es muy bueno.

Natural y Machine mantuvieron el ánimo del público y la energía de Reynolds. Daniel Wayne tocaba el piano en el centro del escenario para dar paso a Shots, con un inicio acústico muy emotivo. A esto siguió un cover de Every Breath You Take de The Police.

El setlist seguía con I’ll Make It Up To You, Start Over, Zero y I Don’t Know Why, la cual Platzman inició con un solo de batería. Un pequeño discurso motivacional sobre vivir de la forma que se quiera fue la introducción para Mouth Of The River.

Demons fue una de las más coreadas por los mexicanos, y a la que le siguió Thunder, canción incluida en su álbum de 2017 “Evolve” y para la cual Dan contó con la compañía de K. Flay en el escenario. El final del concierto lo marcó Believer, track que llegó al número uno en el Billboard Hot Rock Songs. Los cuatro integrantes se despidieron de los mexicanos con una sonrisa y los dejaron pidiendo más.

Imágenes: Arturo Corona